Hay momentos en que no hacer nada, no es una opción.
Quien hoy realmente nos convoca es Panamá.
El país terminó atrapado en una larga pesadilla, ya es demasiado.
Hoy las decisiones las imponen, como si fueran decretos reales, como si el país fuera propiedad de unos pocos.
Ciudad de Panamá, 17 de mayo de 2026.- El expresidente de la República Martín Torrijos Espino lanzó hoy aquí la nueva organización política Unidos para una Nueva Era (UNE), porque el país reclama y exige respuestas a sus múltiples problemas.
Torrijos Espino, quien gobernó este país entre 2004 y 2009, reconoció que la inscripción será una tarea difícil, mas no imposibles, porque quienes junto a él impulsan este proyecto nacional, no están solos, son muchos.
“Quien hoy realmente nos convoca es Panamá; quien nos reclama y nos lo exige, es Panamá; hay momentos en que no hacer nada, no es una opción, y este es uno de esos momentos. Por eso, hemos venido a compartir propósitos y compromisos”, dijo el político, en un abarrotado Centro de Convenciones Megapolis.
Están listos, dijo, para actuar y asumir la responsabilidad, y que no son indiferentes ante lo que ocurre en el país; de que la población no puede seguir esperando, y exige que un alto a múltiples males como la corrupción que, en 20 años, se ha convertido en la norma. “El país terminó atrapado en una larga pesadilla, ya es demasiado; esto hay que pararlo, y lo vamos a parar”
Señaló que creció sintiendo los problemas del país y de las injusticias, viendo desde pequeño las preocupaciones de su padre, el general Omar Torrijos Herrera (QEPD),
por cambiar la vida de los panameños, con inquietudes sociales, lo que le llevó a participar en la política partidista y a ser Presidente.
Aseguró que tiempo no ha pasado en vano, y hoy ha madurado, visto cuando el país avanza y cuando retrocede, reflexionado sobre lo que pudo hacer mejor, y reconoce que hubo temas pendientes de corregir.
Torrijos Espino aseguró que está listo para ayudar a construir una nueva alternativa para Panamá, que pueda sacarla del estancamiento y la desesperanza, al tiempo que invitó a los panameños que comparten estos ideales, a fundar, unidos, una nueva organización política.
Agregó que miles de familias sienten que son ignoradas, que nadie piensa en ellas, porque hoy las decisiones las impone, como si fueran decretos reales, como si el país fuera propiedad de unos pocos y, mientras la riqueza se concentra, la desigualdad crece, que ese egoísmo ha ido quitando el ánimo de los panameños y, aunque duele decirlo: Panamá perdió el rumbo.
En su discurso, el político recordó que un Panamá optimista que luchó por su Canal, el cual se atrevió a ampliarlo, el que soñaba en grande, está dejando de creer, por lo que hay hastío, frustración y una creciente la apatía.
Convocó a los jóvenes, mujeres, trabajadores, empresarios, indígenas, campesinos, a los profesionales, emprendedores, artistas, deportistas y a todas las etnias, a conformar juntos este proyecto nacional para reconstruir la confianza y que ponga en marcha los cambios que requiere el país.
“Un proyecto donde gobernar no solo sea mandar; donde el poder no sea para dividir, sino para unir.; que sea la oportunidad para encontrarnos y resolver nuestros problemas; créanme, esto no es un imposible, sabemos hacerlo. Es más, ya lo hemos hecho.
Torrijos Espino, mencionó dos temas que no pueden esperar: la mina de cobre, y afirmó que después de todo lo que ha vivido el país, una decisión de esa magnitud no puede imponerse, sino que el país debata y decida mediante un plebiscito; y el segundo, el manejo del agua. calificó de inaceptable lo que ocurre en Herrera y Los Santos, al igual que en Panamá, en el Oeste, Colón, Chiriquí, Veraguas y en las comarcas.
Este problema, subrayó, requiere involucrar a todo el Estado, al Canal de Panamá y el sector privado, para que se invierta en soluciones innovadoras y duraderas.
Por último, Torrijos Espino dijo que se debe procurar un país donde estudiar sirva para avanzar, donde los jóvenes sientan que esforzarse vale la pena; un país donde enfermarse no sea una condena, donde la atención llegue a tiempo; con salud preventiva y con un sistema bien integrado; un Panamá con una economía que vuelva a funcionar para la gente, que una al gobierno y al sector privado en atraer inversiones y trabajos.
Panamá necesita una alternativa; nuestra responsabilidad es que sea distinta, no un partido tradicional más, con moral y sin clientelismo; que enfrente la corrupción, no la encubra, porque “el poder no es un negocio, es una responsabilidad,” eso será Unidos para una Nueva Era (UNE), concluyó.
